Antiinflamatoria: combate la inflamación, especialmente eficaz cuando la barrera cutánea está debilitada.

Antibacteriana: impide el desarrollo de bacterias

Antioxidante: combate el exceso de radicales libres, reduciendo el efecto negativo que tienen estos en la piel, proporcionándole luminosidad y un aspecto saludable.

Antifúngica: evita el crecimiento de algunos hongos.

Antiséptica: elimina los gérmenes.

Analgésica: alivia el dolor.

Antiarrugas: ayuda a mantener la tersura de la piel, reduciendo o previniendo la aparición de arrugas.

Anticaspa: ayuda a controlar la caspa.

Cicatrizante: ayuda a regenerar los tejidos y favorece la cicatrización.

Calmante y descongestiva: ayuda a disminuir las molestias o la sensación de irritación de la piel, proporcionando suavidad.

Despigmentante: ayuda, reduce o mejora la apariencia de las manchas.

Hidratante humectante: mantiene la piel hidratada en las primeras capas de la piel.

Hidratante emoliente: aporta suavidad y mejora la textura de la piel.

Hidratante oclusivo: crea una capa sobre la superficie de la piel, aumenta la protección frente a agentes externos y reduce la pérdida de agua transepidérmica.

Hidratante filmógeno: crea una capa filmógena en la superficie cutánea evitando la pérdida de agua transepidérmica y aportando un efecto flash que difumina finas líneas de expresión.

Regeneradora: estimula las células de la piel para que ellas mismas regeneren los tejidos viejos o dañados. Muy interesante para el tratamiento de cicatrices y para atenuar signos de envejecimiento.

Seborreguladora: ayuda a reducir el exceso de grasa en la superficie de la piel.

Tonificante: estimulante, vigorizante, que produce sensación de bienestar en la piel.