

Un bálsamo limpiador versátil que limpia, calma y restaura la piel cuando más lo necesita. Su textura rica, basada en una receta milenaria, nutre intensamente mientras alivia irritaciones, rojeces y restaura el pH natural. Enriquecido con aceite esencial de bergamota y caléndula, es especialmente efectivo en pieles sensibles, reactivas o con tendencia a rosácea. 100 ml.
Es para ti si
Tienes piel sensible, reactiva o con rosácea que necesita un limpiador que calme en lugar de irritar. También si buscas un bálsamo multifunción para después del sol, viento, frío o afeitado. Perfecto si deseas un producto que restaure el equilibrio cutáneo con suavidad.
Consejos de uso
Como limpiador facial: Agita antes de usar. Aplica sobre piel seca, masajea durante 30 segundos. Humedece un paño con agua templada y retira suavemente. Como bálsamo corporal: Aplica en zonas irritadas o tras exposición al sol/frío. No es necesario retirar.
Como mascarilla: Aplica sobre piel limpia y deja que absorba. En piel grasa, retira manualmente tras 20 minutos.
Resultados
La piel se siente inmediatamente calmada, reconfortada y protegida. Las irritaciones y rojeces disminuyen visiblemente. El pH se equilibra, dejando la piel suave y nutrida sin sensación de tirantez. Con uso regular, la barrera cutánea se fortalece, la sensibilidad disminuye y la piel mantiene mayor resiliencia frente a agresiones externas. Especialmente efectivo tras exposición al sol, viento o frío.
Ingredientes clave
- Caléndula (Calendula Officinalis): calmante y antiinflamatoria potente que alivia irritaciones, rojeces y pequeñas quemaduras. Restaura el confort cutáneo.
- Aceite esencial de bergamota (Citrus Bergamia): antiséptico y calmante, complementa la acción restauradora sin irritar.
- Aceite de oliva (Olea Europaea): base nutritiva que nutre intensamente, protegiendo la barrera cutánea.
- Cera de abeja (Cera Alba): sellante natural que protege y suaviza, creando una barrera calmante.
Elige opciones

