Jabón de Aleppo.

Historia del jabón de Aleppo:

Las primeras referencias relacionadas con la producción de jabón se pueden encontrar ya en los antiguos sumerios; tenían grandes conocimientos de química y conocían el efecto alcalino de las cenizas vegetales quemadas (soda).

Con la combinación de aceites vegetales y de lejía creaban así la base del jabón, inicialmente en forma de pasta y que se solía usar con fines curativos. Los egipcios y los romanos fueron un paso más allá y trabajaron en el desarrollo de jabones más cremosos para utilizarlos con fines de limpieza.

En Aleppo, en el siglo VII d. C., se mejoraron las recetas y se desarrolló la técnica de elaboración del jabón. Los aceites vegetales, cuyos principales componentes son el aceite de oliva y el de laurel, se hirvieron con lejía y se crearon los primeros jabones sólidos, que servían para el cuidado y limpieza del cuerpo. Este proceso de fabricación de jabón se extendió desde Siria primero a Europa (Génova y Marsella) y luego a todo el mundo.

Receta y proceso de fabricación del jabón de Aleppo:

Hasta el día de hoy, en la región de Aleppo, la mayor parte del aceite de oliva se remueve y se hierve con sosa cáustica en grandes calderos a unos 200°C hasta que el aceite de oliva se transforma completamente en glicerina y jabón.

El aceite de laurel se agrega poco antes de que se complete el proceso de saponificación, lo que le da lugar al jabón de Aleppo con sus conocidas propiedades antisépticas. 

Esa espuma generada se drena y la mezcla de jabón se lava con agua dulce hasta que esté completamente libre de espuma. Se deja la mezcla de jabón durante la noche para que drene y se enfríe. 

Luego, la pasta se extiende sobre el piso para que se endurezca, se corta a mano en cuadrados y se estampa con el nombre del productor y la calidad.

Para madurar, los bloques de color verde oliva se apilan en torres y se secan en habitaciones bien ventiladas durante 6-9 meses.

Al secarse, el jabón de Aleppo adquiere esa conocida capa fina de óxido de color verdoso que se forma en el bronce y en otros metales a causa de la humedad.

El color verde oliva permanece en el interior del jabón. Tradicionalmente, los jabones de oliva se producen en épocas de frío (entre noviembre y marzo) y luego se dejan secar durante 9 meses hasta que finalmente maduren.

Curiosidades sobre el Jabón de Aleppo:

  1. El olor natural de los jabones de Aleppo no solo revela el olor del aceite de oliva y del laurel, sino también los meses de maduración (al menos de 6 a 9 meses).
  2. El jabón se hierve hasta que se completa el proceso de saponificación. Después de enfriar, el jabón se corta a mano, se estampa, se apila y se seca durante 9 a 12 meses hasta su madurez final
  3. El jabón se puede almacenar seco durante décadas sin perder calidad. Al secarse, el jabón de Aleppo adquiere su superficie ocre. La coloración verde oliva permanece dentro del jabón. Cuanto más pequeño es el núcleo verde en un jabón de Aleppo, más tiempo se ha almacenado el jabón.

Usos del Jabón de Aleppo:

El jabón de Aleppo es adecuado para todos los cuidados del cuerpo y para el lavado frecuente de manosUn jabón muy suave, indicado para pieles sensibles, secas y también para niños.

Otros usos:

- Para una limpieza facial suave.

- Para el lavado diario del cabello (dependiendo de la dureza del agua, se requiere un enjuague ácido).

- Contra la caspa (fortalece el cuero cabelludo y no lo reseca).

4 Consejos a la hora de comprar un jabón de Aleppo auténtico:

  1. Autenticidad: si nunca has utilizado de jabón de Aleppo puede que te cueste identificarlo a simple vista. Fíjate bien en el color, el olor y que esté sellado. Debe tener una inscripción con el nombre del fabricante.

  2. Color y olor: el color suele ser entre beige, marrón y verde oliva y el olor muy intenso. El color puede variar un poco ya que depende del secado (oxidación). Pero vaya, que no te vas a encontrar un jabón de Aleppo "bonito" y de colores llamativos y vivos.

    El interior del jabón suele ser de color verde si se emplea aceite de oliva de 2ª presión y beige verdoso en el caso de aceite de oliva de 1ª presión.

    El olor es intenso y desprende el olor de aceite de bayas de laurel.

  3. Ingredientes: debe contener aceite de oliva y aceite de laurel. A mayor cantidad de aceite de oliva (debería indicar el %) más propiedades antisépticas tendrás ese jabón. En el INCI (listado de ingredientes) debe aparecer como ingredientes: aceite de oliva, aceite de laurel, agua y sosa cáustica. No debe contener aceite de palma ni de copra.

  4. Certificación BIO: si además tu jabón de Aleppo tiene un sello de cosmética bio es un punto a favor ya que garantizará todo lo anterior.

 

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