Piel: una visión más profunda

La piel es el órngano más grande y visible de nuestro cuerpo, pero una gran desconocida a nivel orgánico. Cuando hablamos de poros, queratinocitos, folículos y demás componentes de nuestra piel, muchas veces no sabemos exactamente qué es cada uno de estos conceptos. Por eso esta semana queremos hacer una breve introducción sobre qué es la piel y cuáles son sus funciones y poder así profundizar en futuras entradas sobre diferentes problemas cutáneos sin que se os escape el más mínimo detalle. 

Con esta entrada pretendemos dar una visión anatómica y fisiológica de la piel de manera comprensible, para que podamos entender mejor su actividad y sus posibles problemas. Teniendo claros algunos conceptos sobre su estructura y composición es más fácil entender “qué nos dice” cuando está demasiado grasa, descamada o cualquier otra alteración que presente.

La piel envuelve nuestro organismo actuando como una barrera protectora contra las agresiones externas y comunicando nuestro interior con el entorno. Es el órgano más grande de nuestro cuerpo, con una extensión media de 2 metros cuadrados en personas adultas. Entre sus funciones resumimos:

  • Función protectora: Virus, bacterias y hongos atacan constantemente nuestra piel. Esta supone una barrera inmunológica fundamental para evitar la entrada de microorganismos en nuestro cuerpo. Además participa en otros procesos de importancia inmunológica. Además, las propiedades biomecánicas de la piel sirven como escudo protector ante golpes y heridas, funcionando también como barrera ante agresiones físicas.
  • Función secretora: Las glándulas sebáceas y sudoríparas segregan sebo y sudor respectivamente. Estos conforman una fina capa hidrolipídica que actúa como emoliente protegiendo e hidratando nuestra piel.
  • Función sensorial: Nuestra piel está llena de receptores sensitivos. Existen receptores de diversos tipos según recojan información sobre temperatura, tacto, presión, etc.
  • Función termorreguladora: La piel funciona como un gran termómetro, informando a nuestro sistema nervioso central de la temperatura en cada momento. Esto hace que a través de ella el cuerpo mantenga  la temperatura interna mediante la dilatación o contracción de los vasos sanguíneos, la secreción de sudor, la horripilación o los escalofríos.
  • Función metabólica: Mediante la exposición a la luz solar nuestra piel sintetiza vitamina D, que se encarga de regular el paso de calcio a los huesos y participa en otros procesos metabólicos. Además, la piel almacena grasas, que se utilizan para generar energía.

ESTRUCTURA DE LA PIEL:

La piel se compone de tres capas principales:

Epidermis: Es la capa más externa. Se compone en su mayoría por queratinocitos que, como indica su nombre, liberan una proteína llamada queratina. Se producen en la zona más profunda y van ascendiendo hacia el exterior según van madurando, liberándose al final en forma de células muertas. La queratina es una sustancia impermeable que actúa como barrera protectora proporcionando integridad a la piel. Además, en la epidermis encontramos los melanocitos, encargados de la pigmentación de la piel y células del sistema inmunológico, como las células de Langerhans, que actúan como protectoras.

Dermis: La dermis es la siguiente capa más profunda que la epidermis y es 20-30 veces más gruesa que ella. Su función es nutrir la epidermis, aportar consistencia a la piel y actuar como barrera inmunológica. En la dermis abundan las fibras de colágeno y elastina, que son proteínas que proporcionan consistencia y elasticidad a la piel. También hay gran cantidad de vasos sanguíneos, células del sistema inmunológico, receptores sensoriales, glándulas sudoríparas y folículos pilosebáceos.

Hipodermis: Es la capa más profunda de la piel y la que la separa de los músculos. Está compuesta principalmente por adipocitos. Estos son células que funcionan como reservorios de grasas y que las ponen a disposición de nuestro organismo en caso necesario. Su grosor varia en función de la parte del cuerpo y de unas personas a otras, dependiendo de su peso. También contiene fibras de elastina y colágeno, que unen la dermis con los tejidos subyacentes.

¿Sabías que tu piel albergaba todo esto? Esperamos que estos conceptos os sirvan para saber un poco más de vuestro cuerpo y como cuidarlo. ¡Feliz lunes!

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