Manchas en la piel. Capítulo I

Las manchas en la piel son uno de los temas más recurrentes que atendemos cada día. Debemos reconocer que hay diferentes tipos y que los tratamientos también son diferentes.  A todos los que no podéis venir a vernos para que os lo expliquemos aquí os dejamos casi todo lo que hemos aprendido sobre las manchas en la piel.

Los problemas de hiperpigmentación en la piel pueden presentarse a cualquier edad y en cualquier parte del cuerpo, sobre todo en las zonas que han estado más expuestas al sol como el rostro, los hombros, el dorso de las manos, etc. Además de la exposición solar, existen otros factores que desencadenan este tipo de manchas como puede ser la genética, las hormonas (embarazo, anticonceptivos), la ingesta de fármacos fotosensibilizantes (antiinflamatorios, corticoides, psicofármacos, medicamentos para la hipertensión), incluso el uso de algunos perfumes; y, por supuesto, por déficits nutricionales como la vitamina C o el zinc.

Nuestro cuerpo está dotado de un pigmento natural cuya función principal es la de proporcionarnos protección ante los efectos dañinos de la radiación solar: la melanina. Se encuentra en distintas concentraciones, generando las diferentes tonalidades de la piel, el pelo y los ojos. Una producción excesiva y/o desigual de melanina es sinónimo de hiperpigmentación, es decir, de diferentes tipos de manchas oscuras: 

-Los lunares (nevus) son producto de una acumulación anormal de melanocitos (células encargadas de producir la melanina) y pueden formarse en cualquier punto de la superficie de la piel. Habitualmente se originan como una peca que progresivamente va aumentando de tamaño y de tono. Algunas personas tienen tendencia a presentar más lunares por cuestiones genéticas. Aunque los lunares comunes no son cancerosos, las personas que presentan un número elevado de lunares tienen un mayor riesgo de padecer melanoma -tipo de cáncer de piel-. Y debemos prestarle atención si notamos picor, dolor y/o un crecimiento desproporcionado o desigual.

-Las pecas (lentigos) son manchas marrones, tenues y muy bien definidas que se sitúan habitualmente en el rostro, los hombros y el dorso de las manos. Se forman por un exceso de pigmentación en la parte profunda de la epidermis; aunque la predisposición a tener pecas es genética, son consecuencia de una exposición solar crónica y/o de una protección solar insuficiente. Las pecas son frecuentes en personas que viven en climas mediterráneos y afectan más a pieles claras de fototipo* I (pelo rubio o pelirrojo, ojos claros y una piel muy pálida que siempre se quema y nunca se broncea), y fototipo II (pelo rubio o pelirrojo, ojos claros o castaños y piel clara que pocas veces se broncea y casi siempre se quema).

-La Poiquilodermia de Civatte es un cambio en la pigmentación de la piel, normalmente en forma de rojeces difusas, que suele localizarse en los laterales del cuello, en el escote y en algunas zonas del rostro como las mejillas. También puede presentar pequeñas venas. Es consecuencia de la exposición prolongada y excesiva al sol.

– La Queratosis Seborreica:  Son pequeños tumores benignos de forma redondeada, con apariencia de verrugas (la superficie puede ser rugosa) de color marrón oscuro o negro. Aparecen normalmente en la cara, los hombros y la espalda y aunque no son dolorosos pueden irritarse y producir picor. Se identifican fácilmente porque tienen el aspecto de una gota de arcilla o barro “pegado” a la piel. Debemos prestarle especial atención cuando aparecen nuevos tumores o cambian de color y/o forma.

-Los melasmas (o cloasma) son manchas difusas sin límites precisos, de superficie lisa y cuya coloración varía de café claro a oscuro (en ocasiones grisácea o negruzca). Son asintomáticas y aparecen generalmente en el rostro (frente, mejillas, nariz, labio superior, barbilla). Tienen mayor incidencia en mujeres, sobre todo en embarazadas. La mayor parte de los casos de melasmas se encuentran relacionados con el embarazo (cloasma) y se atribuye a los trastornos endocrinos que ocurren en los primeros meses de la gestación, por lo que estas manchas aparecen hacia el tercero o cuarto mes y permanecen hasta el puerperio, para desaparecer lentamente hacia los tres o cuatro meses después del parto. En ocasiones duran más tiempo y tardan meses o años en desaparecer. Los melasmas afectan especialmente a personas con fototipo III (pelo rubio o castaño claro, ojos verdes o marrones y un tono de piel clara que siempre se broncea. y pocas veces se quema), y fototipo IV (pelo castaño oscuro, ojos marrones y piel, de por sí, morena). Son de carácter benigno y tienen un fuerte componente genético.

– El Vitiligo es una enfermedad que produce lo contrario a lo que hemos venido describiendo: manchas por falta de pigmentación. Se debe a la pérdida de melanocitos, las células que pigmentan la piel. Esta falta de pigmento tiene como consecuencia manchas blancas con bordes definidos, sobretodo en las extremidades: pies y manos, en el rostro y en los genitales. Puede aparecer en cualquier momento aunque su incidencia es mayor entre los 10 y los 30 años.

*Fototipo: Capacidad de respuesta de un sujeto a la acción de los rayos del sol. Existen 6 fototipos determinados en función del tono de la piel, del color natural del cabello, la propensión a las quemaduras y/o al bronceador, etc.) 

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