Hazlo tú mismo: aceite macerado de plantas

En theCosmethics nos encanta el colorido de las flores y los campos en verano, por eso también aprovechamos para darnos algún que otro paseo y recoger algunas de ellas. Además de decorar nuestra casa o jardín, muchas tienen propiedades medicinales que podemos utilizar en infusiones, tinturas o aceites. Hoy os enseñaremos como preparar aceites macerados de plantas, que podréis guardar durante todo el año y emplear en vuestras recetas de cosmética natural. ¡Sólo tenéis que salir a dar una vuelta y seguro que volvéis con las manos llenas!

Cómo macerar plantas para hacer aceites
Cómo macerar plantas para hacer aceites

Ingredientes necesarios para aceite macerado con plantas:

– Un buen manojo de la planta que queramos utilizar: caléndula, romero, hipérico, consuelda, árnica, lavanda…

– Aceite base: Aceite de oliva virgen extra o aceite de almendras.

– Un poco de aceite de jojoba.

– Tarros de cristal esterilizados.

Cómo preparar aceite macerado con plantas:

– Escogemos la planta que queremos macerar. Si está fresca debemos secarla bien en un lugar oscuro y ventilado, colgada boca abajo.

– Separamos la parte que nos interesa de la planta. Por ejemplo, si queremos macerar caléndula, escogeremos solamente los pétalos.

– En un tarro de cristal ponemos aproximadamente 100gr de planta seca por cada litro de macerado.

– Cubrimos con el aceite, asegurándonos de que no queda ninguna parte de la planta fuera, ya que podría crear moho y estropearse.

– Añadimos unos 10mL de aceite de jojoba.

– Cerramos bien el tarro y lo dejamos en un lugar soleado durante 42 días completos. Nosotros solemos cubrirlo con otro recipiente opaco para que coja calor sin recibir la luz del sol directamente.

– Agitamos el tarro cada día para que se mezcle todo bien.

– Pasado este tiempo podemos colar el aceite con una tela fina y limpia, que no suelte pelusa. Lo envasaremos en un tarro esterilizado en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar, debidamente etiquetado con el contenido y la fecha de elaboración.

 

aceites de caléndula, hipérico y árnica
Aceites de caléndula, hipérico y árnica

 

Consejos theCosmethics:

– Si las plantas que empleas son silvestres asegúrate de que reconoces perfectamente la especie que recolectas y hazlo en una zona sin contaminación, alejada de carreteras o vertidos.

– Sobre el tiempo de maceración y la exposición al sol existen multitud de opiniones. Nuestra experiencia personal nos dice que un mes lunar (28 días) es poco tiempo de maceración por eso lo dejo un mes y medio o incluso 2 meses (56 días).

– El aceite de jojoba lo añadimos por sus antioxidantes y ácidos grasos, que actúan como conservante del macerado, prolongando su duración.

– El aceite de oliva es más aromático que el de almendras. Por eso, si prefieres que tu aceite capte todo el olor de la planta es más recomendable emplear aceite de almendras, por ejemplo: para elaborar aceite de lavanda para masajes.

Propiedades de algunas plantas: Caléndula, Hipérico, Árnica, Romero y Lavanda

Os enseñamos algunas plantas para empezar a hacer vuestros aceites macerados y os explicamos sus características.

Caléndula: Es analgésica y regenerante. Se emplean los pétalos de las flores. Ideal y muy bien tolerada por pieles sensibles, irritadas o piel de bebés y niños. Sus principios activos y sus cualidades la hacen perfecta para tratar dermatitis, pieles atópicas, psoriasis, acné, heridas, rozaduras y golpes. Ideal también para calmar picaduras de insectos.

Hipérico: También conocida como hierba de San Juan. Se emplean las flores secas. El aceite macerado de hipérico es analgésico, antiséptico y antiviral, por lo que es perfecto para heridas o quemaduras. También estimula la circulación sanguínea, por lo que puede ser empleado en golpes y hematomas. Sus propiedades cicatrizantes y astringentes también hacen que sirva para emplear para tratar pieles grasas y acneicas. Eso sí, debemos tener cuidado y aplicarlo solamente a la noche, ya que este aceite es fotosensibilizante y podría dejar marcas en la piel.

Árnica: Las flores de árnica son conocidas por su capacidad analgésica y antiinflamatoria a la hora de tratar golpes, contracturas, hematomas, magulladuras y otras lesiones musculares, como pueden ser los esguinces. Debemos tener cuidado al emplear este aceite, ya que podría ser irritante sobre heridas o pieles sensibles.

Romero: Para prepararlo emplearemos hojas y ramitas verdes. El romero tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias, por lo que es perfecto para pieles con dermatitis o eccema. Además mejora el estado del cuero cabelludo, por lo que este aceite puede resultar ideal para realizar un champú casero.  También puede ser usado como aceite de masaje descontracturante o como descongestionante en caso de resfriado.

Lavanda: Emplearemos también las flores secas. Este aceite es súper aromático por lo que es perfecto para darse un masaje relajante y calmar el cansancio al final del día, ya que ayuda a aliviar el dolor y la tensión muscular. También puede ser empleado para aliviar picaduras de mosquitos y otros insectos junto con el aceite de caléndula.

 

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