¿Cómo reconozco mi tipo de piel?

¿Cómo reconozco mi tipo de piel?
¿Cómo reconozco mi tipo de piel?

Seguramente más de una vez has escuchado (¡y te has hecho un lío, lógico!) las dos siguientes clasificaciones mezcladas sobre los tipos de piel: piel grasa, piel mixta, piel normal, piel seca, piel sensible o muy sensible, piel atópica… ¡No te preocupes!  La cosmética natural te va a ayudar con las soluciones

¿Cómo aclararse con tantos conceptos? Vayamos por orden. En el ejemplo anterior nos encontramos con características de diferente índole mezcladas. Por un lado tenemos la relacionada con las secreciones que expulsa nuestra piel y por otro, aquella que tiene que ver con la sensibilidad de la epidermis. Es fundamental entender las diferencias y reconocer qué tipo de piel es la nuestra. Sólo así podremos aportarle un cuidado sano y adecuado

Comencemos hablando de la sensibilidad de cada tipo de piel y de cómo cuidarla. En la próxima entrada explicaremos los diferentes tipos de piel en función de la cantidad de secreción que expulse cada una de ellas.

Reactividad de la piel

• Piel sensible

• Muy sensible (estaríamos hablando de una piel reactiva)

• Piel normal

Cada vez es más difícil englobarse dentro de esta última categoría, pero con las pautas que vamos a dar a continuación todo será más sencillo. No te impacientes, al final de este artículo no volverás a tener más dudas.

Una vez que somos conscientes del tipo de piel que nos ha tocado, tenemos que determinar si nuestra piel es grasa, mixta, normal o seca. Sabiendo ambas cosas el cuidado de tu epidermis será mucho más eficaz y saludable.

Piel sensible

La piel sensible se caracteriza principalmente por su hipersensibilidad cutánea. Es decir, su umbral de tolerancia es inferior al de una piel normal. Debemos tener claro que es una piel que necesita mucha más atención y cuidados que una normal. Y los beneficios de la cosmética natural harán que tu piel esté sana y limpia (y por supuesto sin dañarla). A veces simplemente consiste en cambiar ciertas pautas y hábitos en tu día a día para tratarla y prevenir sus inconvenientes (granitos, escozor, rojeces…)

Tu piel es sensible si…:

• Reacciona frecuentemente a la mayoría de cosméticos y/o productos para el cuidado de la piel.

• Cuando tomas el sol tiende a enrojecerse.

¿Cómo cuidar la piel sensible?

• Evita todos (¡todos es todos!) los productos que contengan alcohol o componentes químicos abrasivos. Consulta los ingredientes y certificaciones para saber qué es lo que tienes entre manos.

• Utiliza siempre cosméticos elaborados para pieles sensibles y naturales.

• Aplica protectores solares siempre que vayas a salir al exterior. Evita la exposición directa al sol.

• Cuando te compres un cosmético nuevo no te arriesgues, pruébalo antes en la muñeca o en la mano. ¡Nunca directamente sobre la cara!

• Incluye en tu dieta diaria alimentos ricos en vitaminas del grupo B y C (cereales integrales, frutas y verduras). Evita las grasas.

• Reduce el consumo de café y alcohol y evita tomar productos lácteos que contengan lactosa.

• Cuando tengas la piel irritada no utilices un jabón convencional. Mejor optar por leches limpiadoras o aguas de limpieza (específicas siempre para pieles sensibles en este caso). Aplícalas con un algodón. Tampoco utilices tónicos que contengan alcohol. Elige aquellos que contienen aguas naturales procedentes de plantas: de Manzanilla, de Hamamelis, de Rosas…

En algunos casos las pieles sensibles degeneran en piles muy sensibles o reactivos dando lugar a cuperosis, dermatitis, eccemas, alergias… Si esto sucede no dudes en acudir a un dermatólogo. En este post nuestra médica María Álvarez aborda la dermatitis tratando sus causas y tratamientos.

Piel muy sensible o reactiva

La piel muy sensible o también llamada reactiva se caracteriza por producir numerosas molestias como picor, ardor escozor y tirantez que afectan de forma directa e inmediata a la piel. La principal  complicación de una piel reactiva reside en saber qué cosméticos emplear. Por supuesto se deberán elegir productos libres de parabenos, siliconas y cualquier ingrediente dañino para la piel. Una incorrecta elección puede causar numerosas molestias llegando incluso en convertirse en algún tipo de alergia.

Las pieles con tendencia a dermatitis atópica, seborreica, acné, eccemas pertenecen al grupo de pieles muy sensibles o reactivas. En este post explicamos detenidamente cómo cuidar una piel sensible con cosmética natural y os animamos a leer todos los post de Nina Benito sobre tipologías de piel y cuidados especiales.

¿Cómo cuidar la piel muy sensible o reactiva?

• Al igual que en las pieles sensibles tener una dieta sana y equilibrada te ayudará siempre a tener una piel más sana y cuidada. Aquellos alimentos y bebidas no recomendados para las pieles sensibles también lo son para las reactivas. ¡Un gran esfuerzo que tendrá sus recompensas!

• No utilices cosméticos que no estén indicados para éste tipo de piel.

• Evita componentes como el alcoholpropilenglicol, butilenglicol, trietanolamina, ácido tricloro acético y los alfa hidroxiácidos. Todos ellos presentes en algunas formulaciones de productos de higiene, que en función de la cantidad y el tipo de composición pueden afectar severamente a tu epidermis.

• Utiliza siempre que puedas cosméticos con un alto factor de protección solar.

• Limpia, exfolia e hidrata tu piel. Mantenerla sana y limpia te ayudará a reducir los reacciones que desencadena éste tipo de piel.

• Cuando tengas la piel irritada no utilices un jabón convencional (al igual que en las pieles sensibles). Mejor optar por leches limpiadoras o aguas de limpieza (específicas siempre para pieles sensibles en este caso). Aplícalas con un algodón. Tampoco utilices tónicos que contengan alcohol. Elige aquellos que contienen aguas naturales procedentes de plantas: de Manzanilla, de Hamamelis, de Rosas…

Piel normal

La piel normal se caracteriza principalmente por esa ausencia de problemas que si tiene una piel sensible. Su nivel de tolerancia es mucho más alto y es más resistente frente a determinados productos de higiene y cosméticos. Esto no significa que no sean dañinos, sino que este tipo de epidermis es más resistente y demuestra menos reacciones.

¿Cómo cuidar la piel normal?

Si quieres mantener tu piel bien cuidada y conservarla a lo largo de los años notarás el efecto de la limpieza diaria, la hidratación en función de las necesidades de tu piel y una buena protección solar.

Piensa en la alimentación. Piensa en tu piel como en tu estómago, aunque tu estómago tolere  todo tipo de comidas intentas cuidar tu alimentación con alimentos saludables y naturales, ¡tu piel se merece lo mismo! Descubre todos los beneficios de comer saludablemente.

La alimentación tiene un papel fundamental en el cuidado de tu piel
La alimentación tiene un papel fundamental en el cuidado de tu piel
Photo comida from: https://es.pinterest.com/pin/126452702011205767/

Dejar un comentario

Todos los comentarios son moderados antes de ser publicados