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Pérdida de cabello: causas y consejos

La mayoría de nosotros notamos que perdemos algún cabello cada vez que nos duchamos o peinamos, sin que eso nos tenga por qué preocupar. El problema viene cuando esta pérdida sobrepasa ciertos límites y se hace severa y peligrosa para nuestra salud. No debemos de olvidar que el cabello es una parte más del conjunto de nuestra piel y que se puede ver afectado por diferentes enfermedades dermatológicas, pudiendo alguna de ellas manifestarse con la pérdida de masa capilar. Esta semana tocaremos un poco este tema.

Pérdida de cabello

Caida del cabello

Nuestro cuero cabelludo contiene aproximadamente 100.000 cabellos, de los cuales vamos perdiendo hasta 100 cada día. Esta pérdida se considera fisiológica y forma parte de la renovación natural de nuestra masa capilar. La vida media de cada uno de nuestros cabellos es entre 2 y 7 años, por lo que nuestro cabello está en constante regeneración. De hecho en determinados momentos notamos que nos cae un poco más de cabello, como puede ser durante el otoño o durante la menstruación sin que esto represente ningún problema para nuestra salud. De todas formas sí que existen patologías y otros agentes causantes de la pérdida de cabello de forma “anormal”, que trataremos en esta entrada.

CAUSAS DE LA PÉRDIDA DE CABELLO:

–  Herencia: Esta pérdida es mucho más típica en los hombres, aunque puede ser padecida también por mujeres. Se debe a los cambios en la regulación de la testosterona a lo largo de la vida y es totalmente normal, por lo que no se trata de ninguna enfermedad.

– Estrés físico y/o emocional: El estrés es la principal causa de pérdida de cabello patológica. Generalmente es temporal, durante o justo después del período de estrés, aunque puede volverse crónica. El embarazo y el parto, la toma de ciertos medicamentos (entre ellos los anticonceptivos, AINES como el Ibuprofeno o los retinoides), el uso prolongado de productos agresivos para el cabello, el empleo de secadores y planchas, la ansiedad y estrés emocional, la fiebre alta, la anemia, las dietas drásticas o las enfermedades físicas graves son causas de este tipo de pérdida de cabello.

– Otras causas: Algunas causas menos comunes pueden ser la alopecia areata, la tiña (enfermedad producida por hongos), el tratamiento con radioterapia, el lupus, la sífilis o ciertos tumores.

CUÁNDO DEBEMOS PREOCUPARNOS:

Como ya os comentamos, cierta pérdida de cabello es totalmente normal y lo raro sería no perder ni un solo cabello. Pero en ciertos casos deberíamos comenzar a preocuparnos y consultar un profesional:

– Pérdida irregular, con un patrón “atípico”.

– Pérdida rápida y a una edad muy temprana (antes de los 30 años).

– El cuero cabelludo se encuentra enrojecido, descamado o con algún tipo de lesión.

– La pérdida se acompaña de dolor o picazón del cuero cabelludo.

– Presenta vello facial anormal, acné excesivo, cambios anormales de peso o irregularidades en el ciclo menstrual, que puedan denotar una alteración hormonal.

– Presenta pérdida capilar en las cejas o la barba.

CONSEJOS PARA EVITAR UNA PÉRDIDA EXCESIVA DE CABELLO:

Donde más podemos actuar nosotros y donde verdaderamente podemos evitar la pérdida de cabello es evitando las causas de estrés emocional y físico sobre el mismo. Por eso os damos consejos para evitar que sea nuestro modo de vida y cuidado del cabello el que precisamente lo estropee acortando su vida:

– Cuida tu dieta, es fundamental. Una mala alimentación, con falta de hidratación o carente de las vitaminas y minerales necesarios para nutrir y regenerar el cabello de forma normal puede ser la causa del exceso de caída del cabello. No olvides consumir frutas y verduras frescas y de todo tipo, legumbres, frutos secos y alimentos ricos en Omega-3.

– Evita llevar el cabello atado habitualmente o con cintas, gorras u otros complementos que lo apreten demasiado.

– Evita lavar el cabello todos los días y emplea un champú suave y con el pH adecuado, evitando los químicos abrasivos en su composición. Seguro que muchas veces tu cabello no está tan sucio y puedes darle un remojo simplemente con agua. Realiza un masaje suave con los dedos para estimular la circulación en el folículo y evita el agua demasiado caliente.

– Evita en lo posible los fijadores químicos a diario. Emplea productos como tintes o tratamientos de alisado solo en casos imprescindibles. Los que contienen amoniaco o abrasivos similares deterioran el cabello a pasos agigantados.

– Mucha gente seca el cabello frotando enérgicamente con la toalla, lo que provoca una rotura excesiva del mismo. Mejor presiona suavemente con la toalla sobre el cabello y déjala unos minutos envolviendo la cabeza para absorber el exeso de agua. Después deja secar al aire. Evita el secador y las planchas siempre que sea posible y no los utilices a temperatura máxima. Vale más tardar un poco más y no chamuscarse la melena.

– Evita los peines de plástico y con las cerdas muy juntas, sobre todo si tienes un cabello difícil de desenredar.

– Emplea algún aceite o sérum nutritivo que ayude a fortalecer y prolongar la vida del cabello , actuando desde el propio folículo. El aceite de jojoba, de argán o de ricino son especialmente recomendables, al igual que el aceite esencial de romero.

– Practica algún deporte y lleva un estilo de vida sano. Esto ayuda a que los poros de la piel se mantengan oxigenados y se eliminen toxinas del organismo, asegurando una buena salud del folículo piloso.

– Vive tranquilo! El estrés emocional es uno de los mayores causantes de la pérdida de cabello. Las técnicas de relajación, el deporte, la meditación y una actitud positiva son los mejores aliados para que ese bienestar interior se vea reflejado en la salud de nuestro cabello y nuestra piel.

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