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Manchas en la piel y alimentación

Cuando hablamos de manchas en la piel no solemos dirigir nuestro pensamiento hacia la alimentación. Sin embargo, la aparición de manchas puede estar relacionada con algunas carencias o excesos alimentarios. Además, hay alimentos que ayudan a proteger nuestra piel de ellas. Siguiendo el hilo de nuestra entrada de la semana pasada, en Cosmethics queremos daros algunos consejos dietéticos para prevenir este problema.

Manchas  en la piel y alimentación

¿Qué alimentos pueden manchar nuestra piel?

Aunque es cierto que no hay ningún alimento que guarde relación directa con la aparición de manchas en la piel, sí que existen algunos que pueden favorecerla, ya que incrementan la sensibilidad cutánea a la exposición solar. Los responsables de esto son unas sustancias conocidas como psoralenos.

Los psoralenos están presentes en los higos, la lima, el perejil, el apio, la chirivía o el hinojo. Aunque su consumo no tiene por qué causar manchas en la piel, si podría provocarlas su manipulación, debido al contacto directo. Excepto que tengamos un problema concreto y seamos especialmente sensibles, no debemos preocuparnos y mucho menos eliminar estos alimentos de nuestra dieta.

Sí que debemos prestar más atención a otras sustancias nocivas que pueden estar presentes en nuestra vida diaria, como son el alcohol y el tabaco. El consumo de alcohol produce un agotamiento de la vitamina A, que es esencial para un buen funcinamiento de la piel. Esto hace que la piel pierda elasticidad y espesor y la hace más sensible al ataque de bacterias. Además perjudica la renovación celular y acelera su envejecimiento, haciendo que pierda luminosidad y produciendo un tono desigual en ella. También produce un enrojecimiento característico, producto de una dilatación excesiva de los capilares sanguíneos, pudiendo llegar a romper y provocando hinchazón.

Por otro lado el tabaco, además de provocar las típicas manchas de nicotina en manos, dientes e incluso el pelo, afecta a la salud de la piel de forma muy notable. El humo reseca la piel por fuera, mientras que las múltiples sustancias nocivas que contiene, recorren cada centímetro de nuestro cuerpo. Esto hace que la piel se oxigene y nutra menos, y que envejezca mucho más rápido. Además la nicotina provoca vasoconstricción, reduciendo la circulación sanguínea a nivel periférico y por tanto, de la piel. Esto provoca dificultades en la cicatrización, lo que favorece la aparición de manchas y marcas. Además no podemos olvidar que contiene sustancias cancerígenas que aumentan el riesgo de cualquier tumor, incluidos los cutáneos.

Otro motivo dietético por el que pueden aparecer manchas en la piel son las carencias alimentarias. La falta de vitaminas y oligoelemento, en especial el calcio y las vitaminas A, B, C y E, puede causar este problema. Pero también tenemos que tener cuidado con los excesos, sobre todo con la toma de hierro, que puede pasarnos factura. Otro factor importante: la toma de medicamentos. Antibióticos (como la tetraciclina) y algunos diuréticos están entre los que más comunmente pueden producir manchas cutáneas. Por eso, ante la toma de medicamentos o suplementos que puedan producir manchas debemos proteger siempre nuestra piel del sol.

¿Cuales la protegen?

Como ya comentamos, es importante mantener la piel oxigenada e hidratada. El consumo regular de agua y de frutas y verduras frescas nos ayuda a prevenir las manchas en la piel. El té verde es una bebida que ademas de hidratar es muy antioxidante y por lo tanto, recomendadísima para lucir una piel sana y sin marcas.

También hablamos del importante papel de algunas vitaminas. La vitamina A es fundamental en el proceso de restauración normal de la melalina. Está presente en alimentos de origen animal (sobre todo el hígado) y en vegetales como la zanahoria, el brócoli, la calabaza y las espinacas.

Por otro lado vitamina E neutraliza la acción de los radicales libres, la cual aumenta con la exposición al sol y que causan las llamadas  «manchas de envejecimiento». La podemos encontrar en el germen de trigo, las semillas y el aceite virgen de girasol, las nueces, las almendras o el arroz y el trigo integral.

La vitamina C también es muy importante por su acción antioxidante y se encuentra en frutas y verduras frescas y crudas: tomate, repollo, kiwi, granada, lechuga, cítricos, melón o fresas son algunos ejemplos.

Este es un resumen de la relación que guarda nuestra alimentación con la aparición de manchas en la piel. De todas formas queremos recordar que nuestra dieta solamente influye mejorando o empeorando la situación y que un buen cuidado externo mediante hidratación y protección solar es fundamental para prevenir este problema.

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