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Cambios en la piel durante el embarazo

Embarazo y lactancia: dos épocas muy distintas que marcan un antes y un después en nuestro cuerpo y por lo tanto en nuestra piel, que se verá influenciada por cambios metabólicos, hormonales, etc. Durante estas dos etapas sus demandas también cambian, siendo necesario modificar nuestras rutinas de cuidados. Además debemos tener en cuenta que hay productos que empleamos sobre nuestra piel que pueden influir también sobre el organismo del bebé, por lo que también debemos fijarnos y evitar productos que puedan ponerlo en riesgo.

Cambios en la piel durante el embarazo

Cambios en la piel durante el embarazo

En esta entrada ya os habíamos resumido los cambios más importantes que sufre nuestra piel durante esta etapa. Hoy nos centraremos en enumerar ciertos cuidados específicos para


1. Hidratación:
 es fundamental incidir en la hidratación de todo el cuerpo, ya que como comentamos nuestra piel sufre cambios que pueden hacer que esté más tirante, seca, etc. Emplea alguna crema, manteca o aceite nutritivo. Productos como la manteca de karité, el aceite de argán o el aceite de almendras son ideales como hidratantes corporales. Fíjate bien en el INCI (composición) de los cosméticos que empleas, pues muchos de ellos pueden contener aceites esenciales u otros productos no recomendados durante el embarazo.

2. Prevenir las estrías: las estrías del embarazo son causadas por el rápido estiramiento y posterior retracción de la piel. Es un problema cutáneo que sufren más de la mitad de las embarazadas y debemos tener en cuenta que muchas mujeres son genéticamente más propensas a padecerlas. Esto se debe a la estructura del colágeno de su piel, por lo que en muchos casos se trata de algo inevitable. De todas formas, que se produzcan en mayor o menor medida va a depender del cuidado que le demos la piel. Incidir desde el primer momento del embarazo hasta meses después del parto sobre el cuidado de la piel del vientre, nalgas y muslos, ayudará a que éstas sean menos notables. Emplea para ello productos naturales y con alta concentración de principios activos. El aceite puro de almendras, el de rosa mosqueta o la centella asiática pueden ser tus mejores aliados en esta etapa.

3. Favorece la circulación: el retorno venoso en las piernas suele verse afectado durante los últimos meses de embarazo. Los masajes de drenaje linfático, los baños de agua fría y evitar permanecer mucho tiempo de pie y/o estática ayudará a que tu circulación sea mejor y problemas como las rojeces, picores, celulitis e incluso varices, se verán disminuidos. Evita todo aquello que vaya a entorpecer tu circulación: las duchas de agua muy caliente, los calcetines y medias apretadas, los leggins y vaqueros ajustados o la depilación que implique calor.

4. Protégete del sol: en este artículo hablamos sobre la tendencia a la pigmentación que tienen ciertas partes del cuerpo de una embarazada, como la cara o la línea alba. Evita los rayos directos del sol sobre tu rostro y sobre todo no salgas sin protección. Evita los filtros químicos, ya que pueden ser perjudiciales, tanto por ser tóxicos para tu bebé como por su capacidad para actuar como disruptores endocrinos, alterando el normal funcionamiento de las hormonas. Estos protectores solares son 100% seguros. 

5. Higiene: durante el embarazo hay ciertos aspectos de tu higiene diaria con los que debes tener especial cuidado. Por un lado evita desodorantes antitranspirantes con compuestos como el aluminio o los parabenos en su lista de ingredientes, ya que pueden ser perjudiciales tanto para ti como para el bebé. Prefiere un simple lavado de agua y jabón o un desodorante natural en crema o stick. También debes cuidar tu higiene íntima. Evita jabones u otros productos sobre la zona genital, ya que pueden estar modificando su pH natural y eliminando la flora propia bacteriana, facilitando la expansión a una posible candidiasis por hongos.

6. Cuida tu boca: este es un apartado especial en cuanto a higiene y sobre el que me gustaría incidir. Durante el embarazo, las encías se vuelven especialmente sensibles y tienden a sangrar durante el cepillado. Haz un chequeo en tu dentista desde el primer momento, para asegurarte de que todo está bien en tu boca, ya que una posible infección de las encías puede poner en riesgo el curso normal del embarazo. Además es recomendable que cepilles bien tus dientes con un cepillo suave y un dentífrico para encías sensibles, complementándolo con un enjuague de uso diario.

7. Cuida tu alimentación: por último y no menos importante, queremos recordar que uno de los pilares de los cuidados durante el embarazo es la alimentación. Tanto a nivel de salud en general para ti y tu bebé, como a la hora de mantener una piel bonita y sana. Incluye gran variedad de verduras y frutas en tu dieta y huye de los procesados, grasas trans y del azúcar. Y sobre todo, no te olvides de beber mucha agua. Tu piel también lo agradecerá.

Cambios en la piel durante el post-parto y la lactancia

El post-parto es una época de regresión para nuestra piel, pero también de mudanza hacia un nuevo status tras todo el proceso que supone el embarazo. Durante este tiempo se sucede una cascada de cambios hormonales y fisiológicos que marcan ese proceso de remodelado que lleva a cabo nuestra dermis.

1. Vuelta a su sitio: tras el parto, toda la piel del abdomen y pelvis, necesita recuperar forma y volver a adaptarse a nuestro cuerpo, ya sin bebé en su interior. Parte de este proceso se realiza por su propia elasticidad, aunque no en todas las mujeres es igual de efectivo. Por ello, no olvides seguir hidratando de forma abundante la piel y escoge productos con propiedades reafirmantes y regenerativas como el aceite de almendras o la manteca de karité.

2. Estrías: en esta etapa seguimos sin olvidarnos de ellas. Si ya has llegado hasta aquí realizando una rutina preventiva, este es un momento clave, ya que la piel deja ese estado de sobreestiramiento de forma repentina, por lo que será al perder esa elasticidad cuando se generen las estrías. Continúa aplicando aceites y cremas regenerantes, ricos en vitaminas E y K. Un buen aceite de rosa mosqueta como el de Pai Skincare puede ser tu mejor aliado. Y no lo olvides, se trata de constancia, así que lo ideal para prevenir o disminuir las estrías es realizar un tratamiento diario durante meses durante y después del parto.

3. Renovar la piel: Tras el parto, y en su proceso de vuelta a la normalidad, la piel aprovecha para renovarse, por lo que se desprenden gran cantidad de células muertas y se forma una nueva piel, sobre todo en la zona de abdomen, glúteos y muslos. Es un buen momento para exfoliar y realizar algún cepillado en seco. Esto ayudará a que tu piel absorba mejor cualquier tratamiento hidratante, reafirmante o antiestrías que vayas a aplicar después.

4. Caída del cabello: tras el parto y durante la lactancia es normal que muchas mujeres sufran una pérdida de cabello importante. Normalmente se trata de un proceso fisiológico debido al cambio hormonal, a la reducción de flujo sanguíneo y al estrés y que volverá a la normalidad tras un tiempo. Aún así es conveniente cuidar nuestro pelo en esta época y facilitar así que este proceso de renovación se lleve a cabo con normalidad y volvamos a tener un cabello fuerte y sano.  Emplea un champú suave, con pH cercano a 5 y con extractos naturales que fortalezcan el cabello como el romero, la salvia o la ortiga. Además es importante incluir en la dieta suficiente cantidad de vitaminas del grupo B, C y A además de ácido fólico. Evita los recogidos, trenzas, gorros y cualquier cosa que favorezca la rotura o desprendimiento capilar.

5. Cuidados del pezón: durante la lactancia, una de las zonas más delicadas del cuerpo es el pezón. En muchas ocasiones se producen grietas o fisuras que son dolorosas y que pueden resultar muy incómodas a la hora de dar el pecho a nuestro bebé. Un truco para prevenirlas es hidratar el pezón con un poquito de leche propia al terminar cada toma y dejar que se seque al aire.También podemos hidratar el pezón y la areola con aceite de caléndula o de manzanilla. Realiza esta operación espaciada de las tomas, para que se absorba bien antes, Evitar lavados y duchas en exceso y mantener el pezón seco entre tomas también ayuda a prevenir estas lesiones.

6. Cuidado 100% natural: durante esta época nos parece importante incidir en la necesidad de un cuidado natural de nuestro cuerpo y nuestra piel. No debemos olvidar que ella es el vínculo de contacto que el bebé va a tener con nosotras y sobre todo, si vas a dar el pecho, saber que a través de la leche se pueden transmitir cantidad de sustancias potencialmente tóxicas que absorbemos a través de la alimentación y de la piel. De ahí la importancia de evitar ciertos productos tanto durante el embarazo como durante la lactancia. Además de evitar sustancias de síntesis química, también debemos de tener cuidado con ciertos productos naturales, como pueden ser los aceites esenciales evitando aquellos que están contraindicados y empleando el resto con precaución. Utiliza productos lo más puros y simples posible como los aceites y mantecas vegetales y si dudas sobre la seguridad de un cosmético, mejor no utilizarlo. Evita los perfumes y fragancias fuertes y ten cuidado con los maquillajes y esmaltes de uñas, ya que en ellos suelen contenerse las sustancias más controvertidas.

 

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